La primera cita no tiene que ser perfecta; tiene que ser cómoda para los dos. Un plan simple permite concentrarse en lo importante: conversar y ver si hay conexión.
Planes que funcionan
- Café o merienda: corto, económico y fácil de extender si la conversación fluye.
- Paseo por un parque o mercado: caminar reduce los nervios y siempre aparece algo de qué hablar.
- Exposición o museo: ofrece temas de conversación y no exige hablar todo el tiempo.
- Clase o actividad: una clase de baile o cocina rompe el hielo, ideal si los dos son activos.
Lo que conviene evitar en la primera cita
- Cenas largas y formales: si no hay química, se hacen eternas.
- Cines: pasan dos horas sin hablar.
- Lugares apartados o la casa de alguno de los dos.
Cómo prepararte
Confirma la cita el mismo día, llega a tiempo y piensa en dos o tres temas de conversación sacados del chat. Ve vestido como en tu mejor versión de ti mismo, sin disfrazarte.
Al terminar
Si te gustó, dilo: un mensaje sencillo al llegar a casa ("¡Me la pasé muy bien hoy!") vale oro. Si no sentiste conexión, también se agradece la honestidad, con amabilidad y sin desaparecer.