Empezar es fácil; lo difícil es que la conversación no muera al tercer mensaje. Estas técnicas te ayudan a mantener el interés de ambos lados.
Responde y devuelve
Cada respuesta tuya debería tener dos partes: algo sobre ti y una pregunta o comentario que invite a seguir. Así ninguno de los dos siente que hace una entrevista.
Comparte historias, no datos
"Trabajo en marketing" cierra la conversación. "Hoy tuve que convencer a un cliente de que el color naranja no era tan mala idea" la abre.
Mantén un ritmo natural
No hace falta responder al segundo, pero desaparecer varios días enfría cualquier chat. Si estás ocupado, un mensaje corto avisando ayuda mucho.
Propón pasar a otro formato
Después de algunos días de buena conversación, propone una videollamada corta o un encuentro. Los chats eternos suelen perder fuerza. Además, una videollamada te permite confirmar que la persona es quien dice ser.
Señales de que algo no va bien
- Respuestas de una palabra durante mucho tiempo.
- La otra persona evita cualquier videollamada o encuentro, pero quiere seguir hablando por semanas.
- Pide tu número, redes o datos personales muy rápido.
Si notas estas señales, no pasa nada por dar un paso atrás. Una buena conversación se construye entre dos.